Soy camarero de un bar de copas en una conocida zona de marcha de la ciudad, con todas las cosas que ello implica, buenas y malas.
Se que soy envidiado por alguna gente que ve ese puesto como algo "fantastico", a la vez que soy odiado por otras, e incluso ignorado por la gran mayoria.
Se supone que es un buen trabajo para una persona joven y que está estudiando, ya que desde detrás de una barra se te abren un montón de puertas, aunque dudo que alguna sea buena.
La verdad es que conoces mucha gente, (eso de que le dejen las copas más baratas o les inviten a algún chupito a la gente le interesa mucho), gente interesada, y a la que tienes que aguantar y seguir el rollo por que tu jefe asi te lo exige.
El problema surge cuando tienes que jugar a cuadrar tu pareja con tu trabajo.
Es complicado seguir el juego a los grupos de chicas que vienen a por copas, sabiendo y pensando que puedes hacer sufrir a tu pareja. Llevo tiempo intentando poder conjugar las dos cosas, pero no me cuesta mas que problemas. Al final uno acaba quemándose de todo.
Por lo demás está bien. Un buen ambiente de trabajo, compañeros realmente majos, creando un ambiente de trabajo idóneo, donde somos como una pequeña familia, pero con los riesgos que puede traer la noche, tales como peleas, drogas.......y todos esos daños colaterales que tiene la noche.
Es por lo que la noche quema tanto. O vas con cuidado o te acaba atrapando y poco a poco consumiendo.
Yo por suerte, o por desgracia, soy ya perro viejo en el tema de la noche, y es posiblemente por ello, por lo que creo que estoy ya, un poco de vuelta de todo esto.
Ahora mismo estoy meditando ya mi retirada, con sólo 25 años, y después de casi 6 años en este mundillo. Creo que estoy mayor para estos trotes, creo que prefiero ya ver una buena peli con una manta en el sofá de mi casa.